El dragón de los deseos (2021)

Din es un adolescente que ansía volver a ver a su mejor amiga de la infancia. Un dragón que concede deseos le mostrará la magia de las posibilidades….El dragón de los deseos (2021)

Critica;

¿Qué obtenemos de la mezcla de Aladdin, Dragon Ball y un viaje de LSD? Este psicodélico y esponjoso dragón magenta llamado Long.

Din es un joven universitario de clase obrera en China. Además de estudiar, trabaja haciendo entregas en moto y vive en un pequeño departamento con su madre. Él sueña con reencontrarse con Li Na, su amiga de la infancia, quien ahora es una modelo famosa. Un día llega a sus manos una tetera de la cual sale un dragón parlanchín dispuesto a cumplirle tres deseos. Obviamente el encuentro entre los jóvenes no se hará esperar, como así tampoco la aparición de villanos que quieran hacerse del utensilio mágico.

Como vemos, la historia carece de originalidad, pero todo bien si a eso lo suple con otra cosa. Y lo hace. Es una película muy divertida, más allá de la torpeza y el humor físico que pueda aportar el joven protagonista, los creadores supieron reconocer que Robin Williams hubo uno solo y a Long le dieron un toque más adulto y sarcástico. Este genio animal juega constantemente con el tedio de su trabajo y el desprecio por la humanidad, a su vez que se maravilla con las nuevas tecnologías ya que no sale de su prisión hace varios siglos.

A pesar de su predictibilidad, es una trama muy bien llevada, con una buena cantidad de personajes más o menos interesantes y diversos, pero que se centra obviamente en este par de amigos nuevos, los cuales aprenderán uno del otro. Hay un sentido de fábula con búsqueda de moraleja, pero que tampoco es nada del otro mundo. Lo que más tiene para aportar son sus gags, sus colores fascinantes, la construcción de esta Shanghai moderna y el verosímil creado con un equilibrio entre el realismo por momentos y por otros lo caricaturesco que le permite romper ciertas reglas de la física sin que quede raro…. El dragón de los deseos (2021)